La formación en liderazgo como competencia en la educación superior es fundamental para desarrollar habilidades que fortalezcan capacidades transversales necesarias para generar impacto positivo en todas las esferas de la vida personal, profesional y comunitaria. Sin embargo, esta formación enfrenta desafíos significativos, por la ausencia de un enfoque de género que perpetúa desigualdades y obstáculos para las mujeres en el acceso y ejercicio de roles de liderazgo. En 2024, la Universidad del Cauca se constituyó como referente para analizar esta problemática a través de un estudio exploratorio cuantitativo centrado en la percepción de 1040 estudiantes, con el propósito de identificar los desafíos que enfrenta la formación de liderazgo con enfoque de género en la educación superior. Los resultados revelaron diversas barreras que limitan la participación equitativa en roles de liderazgo, evidenciándose en situaciones de sexualización, discriminación, omisión política y exclusión que demuestran la ausencia de una transversalización efectiva del enfoque de género. Esta carencia no sólo dificulta que las instituciones de educación superior evolucionen y se adapten a los cambios del entorno, sino que compromete su capacidad para cumplir eficazmente con su función social al perpetuar brechas de desigualdad que impiden el aprovechamiento pleno del talento y la diversidad de perspectivas necesarias para la transformación educativa integral.
Leadership training as a competency in higher education is essential for developing skills that strengthen the transversal capabilities necessary to generate a positive impact in all spheres of personal, professional, and community life. However, this training faces significant challenges due to the lack of a gender perspective, which perpetuates inequalities and obstacles for women in accessing and exercising leadership roles. In 2024, the University of Cauca established itself as a benchmark for analyzing this issue through a quantitative exploratory study focused on the perceptions of 1,040 students, with the aim of identifying the challenges facing leadership training with a gender perspective in higher education. The results revealed various barriers that limit equitable participation in leadership roles, evidenced by situations of sexualization, discrimination, political omission, and exclusion, which demonstrate the lack of effective gender mainstreaming.
This deficiency not only makes it difficult for higher education institutions to evolve and adapt to changing environments, but also compromises their ability to effectively fulfill their social role by perpetuating inequality gaps that prevent them from fully utilizing the talent and diversity of perspectives necessary for comprehensive educational transformation.