Resumen:
En el ensayo analiza cómo la “cultura pop” ha sido reducida a un espectáculo pasivo y herramienta de manipulación de masas, perdiendo su potencial como medio de aprendizaje y crítica social. Basándose en La sociedad del espectáculo de Guy Debord, se argumenta que esta cultura transforma experiencias auténticas en ilusorias para el consumo, perpetuando relaciones sociales alienantes. Ejemplos como el show “Highland Rape” de Alexander McQueen, el film “El diablo viste a la moda” y la figura de Paris Hilton muestran cómo ciertos fenómenos considerados banales pueden ser herramientas de crítica social y reflexión, pese a que sean trivializados a menudo. Apoyándose en El Imperio de lo efímero de Lipovetsky, se propone entonces estudiar críticamente a la “cultura pop” puede reducir la alienación social, ampliar los campos académicos y conectar la filosofía con las nuevas generaciones.