Resumen:
Esta investigación participativa tuvo como propósito contribuir al cuidado y defensa de las semillas nativas en la Comunidad del Cabuyo, a partir de la reflexión y dinamización pedagógica en la Sede Educativa Los Naranjos de la Institución Educativa Jiisa Fxiw del Territorio Ancestral Nasa de Yaquivà, donde se identificó cómo las prácticas milenarias, como legado cultural, se han debilitado, día tras día a raíz de la intervención de agentes externos como la comercialización de productos alimenticios foráneos y transgénicos, cómo el maíz, el arroz y demás, lo que contribuye a que las semillas propias se debiliten notoriamente en la comunidad y el territorio. Desde un enfoque de educación popular, el estudio promovió el diálogo de sabidurías y espacios participativos como las mingas de pensamiento con niñas, niños, sabedores, mayoras, guardianes de semillas y demás comuneros y comuneras del territorio, compartiendo sabidurías ancestrales para el cuidado de la vida, el territorio y fortalecimiento de la identidad cultural, como estrategias de resistencia ante las dinámicas de homogeneización cultural y mercantilización de la Madre Tierra y la vida.
Se realizó desde el análisis cualitativo a través de métodos participativos que incluyeron talleres, mingas de pensamiento, entrevistas, recorridos territoriales, observación directa y cartografía social, lo que permitió una aproximación a las realidades sociales, territoriales y culturales referentes a las semillas nativas y la autonomía alimentaria. Los hallazgos destacaron que las semillas nativas no se representan como recursos agrícolas, sino que son símbolos de autonomía, identidad y conexión espiritual con la Madre Tierra. Asimismo, se evidenció que la implementación de prácticas culturales en los procesos educativos contribuye al desarrollo de una conciencia crítica en los y las participantes, promoviendo un compromiso colectivo con el cuidado y defensa de las semillas nativas vitales para la pervivencia de los pueblos. Las reflexiones subrayaron la necesidad de políticas educativas y territoriales que prioricen el cuidado de las semillas nativas y el reconocimiento de las sabidurías ancestrales como fundamento para la vida digna, el cuidado de la vida y el territorio. Además, se resaltó el papel activo de las mujeres y los mayores en la transmisión de estos saberes, lo que refuerza la cohesión social y la resiliencia comunitaria. Este proyecto de investigación de maestría constituye un aporte significativo al entendimiento de cómo las prácticas culturales pueden articularse con estrategias educativas para fomentar la sostenibilidad y el buen vivir en las comunidades indígenas.