La violencia basada en género (VBG) es una problemática global que se manifiesta tanto en el ámbito privado como público y que, al tratarse de un fenómeno vinculado a las relaciones de poder, favorece prácticas que afectan la integridad de los individuos, especialmente de las mujeres, mediante actos de discriminación, exclusión y trato desigual. En este sentido, se llevó a cabo un estudio exploratorio en cinco facultades de la Universidad del Cauca, cuyo objetivo principal fue analizar la percepción de los estudiantes sobre la VBG en el aula de clases, con el propósito de comprender las dinámicas que enmarcan el fenómeno. Se adoptó un enfoque cuantitativo de tipo exploratorio, aplicando una encuesta a 1040 estudiantes, cuyos datos fueron analizados con software estadístico SPSS y Excel. Los resultados evidencian que las violencias psicológica y verbal son las más frecuentes, siendo percibidas en mayor proporción por las mujeres. Así mismo, el estudiantado señala a los docentes como principales agresores. En el aula de clases persisten prácticas y diversas manifestaciones de violencia vinculadas al género, las cuales se sustentan en creencias culturales que favorecen interacciones basadas en la dominación y la falta de reconocimiento del otro.
Gender-based violence (GBV) is a global issue that manifests in both private and public spheres. As a phenomenon linked to power relations, it fosters practices that harm the integrity of individuals particularly women through acts of discrimination, exclusion, and unequal treatment. In this context, an exploratory study was conducted across five faculties at the University of Cauca, with the main objective of analyzing students' perceptions of GBV in the classroom, in order to understand the dynamics that frame this phenomenon. A quantitative exploratory approach was adopted, using a survey administered to 1,040 students. Data was analyzed with
the statistical software SPSS and Excel. The results show that psychological and verbal violence are the most frequent forms of GBV and are perceived more commonly by women. Likewise, students identified teachers as the main aggressors. In the classroom, practices and various manifestations of gender-related violence persist, supported by cultural beliefs that promote interactions based on domination and lack of recognition of others.